LA RACIONALIZACIÓN DEL MAPA MUNICIPAL ESPAÑOL.

Lo que empezó como un globo sonda sobre la posibilidad de fusionar Ayuntamientos cada vez se está convirtiendo en una mayor reivindicación de racionalización de la planta municipal. De hecho el Gobierno acaba de remitir a Bruselas el plan presupuestario para el próximo ejercicio de 2015 en el que se cuantifica un ahorro de 622 millones provenientes de la fusión de Ayuntamientos, lo que llama la atención ya que la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local solamente prevé las fusiones voluntarias a través de incentivos económicos, lo que no es nuevo. Ya la actual Ley de Haciendas Locales otorga un 17 % más en la participación de los Ayuntamientos en los ingresos del Estado para aquellos municipios que pasen de 5.000 habitantes sin que hasta la fecha esto haya producido ningún resultado al respecto, por lo que no parece que aumentar ese porcentaje en un 10 % adicional para los que se fusionen, que es lo que prevé esa Ley de Racionalización, vaya a desembocar en tal número de ellas que supongan ese ahorro previsto por el Gobierno, y menos en un solo año y, precisamente, de elecciones municipales. 

Los Ayuntamientos españoles, quitando las ciudades de más de 50.000 habitantes para evitar las distorsiones que puedan generar en los números finales, tienen una media de población de 2.767 habitantes, casi la mitad de esa cifra de 5.000 en la que nos fijamos todos como mínimo ideal para que un Ayuntamiento tenga la entidad suficiente para hacer frente a los retos del presente Siglo XXI. Y son precisamente esos de menos de 5.000 habitantes, que suponen casi el 85 % del total, los que reciben menos ingresos del Estado al estar en el tramo más bajo del escalafón de reparto. 

En una primera aproximación a una hipotética fusión realizada desde un prisma lógico y teniendo en cuenta las limitaciones que la orografía impone nos daría que en España no debería haber más de 2.700 Ayuntamientos, es decir, un 65 % menos de los 8.119 actuales. Y los beneficios de esta unión son evidentes: por una parte está el ahorro en gasto corriente, duplicidades de servicios y sobrecoste en edificios municipales, fundamentalmente, que según mis cálculos podrían rondar los 100 millones de euros anuales, a los que habría que sumar el ahorro en sueldos, dietas, asignaciones y otros gastos de representación de los políticos municipales que no he tenido en cuenta ante la diversidad existente pero que en cualquier caso no me sale que puedan totalizar esos 622 millones que dice el Gobierno, además de que este ahorro tampoco tiene por qué suponer menos gasto sino racionalización del mismo, ya que los Ayuntamientos no sólo cumplen el objetivo de déficit previsto sino que lo superan al estar en superávit. Pero por otra parte las fusiones suponen, paradójicamente, aumento de gasto público por parte de la Administración Central, como he indicado, en lo referido a su participación en los ingresos del Estado tanto al aumentar el coeficiente previsto en la Ley de Haciendas Locales al sobrepasar los 5.000 habitantes como por el incentivo adicional que establece la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, lo que puede llegar a un 27 % más de gasto, que según mis cálculos podría estar en una cantidad similar, e incluso superior, a esos 100 millones anuales de ahorro. Es decir, podríamos cuantificar que cada Ayuntamiento resultante de la fusión podría contar con una cantidad disponible por legislatura en torno al millón de euros. Lo que no es nada desdeñable.   

Todo esto debería ser suficiente para que algo se mueva al respecto de racionalizar el mapa de planta municipal de España y con ello conseguir una mayor prestación de servicios públicos y la mejora de los existentes con el aumento de la calidad de vida de los ciudadanos. Pero yo soy muy escéptico al respecto y si no ha dado el resultado esperado hasta ahora no parece que haya visos de que sólo con esos incentivos vaya a ser suficiente sin una clara y decidida voluntad política, sobre todo de los directamente afectados como son los propios Alcaldes, por lo que creo que finalmente habrá que adoptar otro tipo de medidas, menos amables pero cada vez más necesarias e inaplazables. Y mucho menos me creo que el año que viene el ahorro neto como causa de las fusiones municipales ascienda a esos 622 millones de euros que ha incluido el Gobierno en su plan presupuestario para 2015. Pero que yo no me lo crea no tiene importancia, lo grave es que si tampoco se lo cree Bruselas nos puede traer consecuencias.

1 Comentario | Leído 628 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Un comentario en “LA RACIONALIZACIÓN DEL MAPA MUNICIPAL ESPAÑOL.”

  1. Francisco Sánchez Montero dice:

    Hola Alejandro,

    Leí la semana pasada tu artículo en Catalunya Press en el que, mutatis mutandis, hacías una reflexión parecida para el ámbito catalán.

    Si lo tienes localizado, ¿ seria posible colgaras o pusieras un link con el documento que el Gobierno ha enviado a Bruselas ?

    Un saludo y un abrazo
    Paco

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *